El jefe de Gobierno porteño dijo tener «fuertes disidencias» con la iniciativa del oficialismo. Más temprano, Vidal se había expresado en contra de la reforma. Federico Pinedo participó de la comisión de especialistas que elaboró el texto. 

El PRO volvió a ratificar su cambio de postura respecto de la reforma del Código Penal, la cual había sido apoyada desde un comienzo por el diputado del partido Federico Pinedo. Esta mañana, la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, aclaró que no es el momento para debatir y que «no puede ser utilizado como una herramienta política del oficialismo o de la oposición».

En una conferencia de prensa, Mauricio Macri se mostró en sintonía con Vidal: «Manifestamos nuestras fuertes disidencias, de mayor a menor, pero que quede claro que ese código no lo íbamos a votar».

En aras de no sembrar diferencias con Pinedo, sostuvo que el diputado planteó las objeciones de su espacio a las modificaciones previstas en el debate que se llevó adelante en la comisión que integró. «Somos un espacio de diálogo y ponemos en práctica esa actitud las 24 horas», dijo.

Macri apuntó que una reforma del Código Penal debería llevar más tiempo de discusión y se mostró confiado en que la presidente Cristina Kirchner habilite en el Congreso un tratamiento «pensando en votar en un par de años, porque no hay urgencia».

«Hay que debatir sin demagogias, sin populismos, fuera de un contexto electoral, sin oportunismos para tener un buen Código aggiornado», insistió.

El jefe de Gobierno porteño dijo que «lo grave y urgente es lo que está pasando hoy en la Argentina con el abuso de la excarcelación y el no cumplimiento de leyes que están vigentes». Y tras señalar que una política de seguridad integral es «una de las grandes deudas de la democracia», observó: «Hemos escuchado a lo largo de muchos años a sectores que plantean posiciones extremadamente blandas y a otros que toman posiciones duras, pero con uno u otro discurso lo único que ha sucedido es que la inseguridad empeoró sistemáticamente».