El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, fue interpelado durante más de cinco horas por el Concejo Deliberante local, deslindó la responsabilidad del municipio en las dos muertes ocurridas durante el recital del «Indio» Solari, y apuntó hacia los organizadores y la Policía encargada del operativo de seguridad, aunque reconoció que no volvería a encarar un show de esas características.
Por más de cinco horas, Galli respondió más de 300 preguntas que le habían sido enviadas con anterioridad y logró alejar la posibilidad de ser suspendido en el cargo. En su defensa, argumentó que la gente que asistió al show en el predio La Colmena, el 11 de marzo pasado, «sobrepasó» el número que estaba autorizado.
«El recital estaba pensado para 155.000 personas, una cifra que quedó muy por detrás de la gente que recibimos en la ciudad», reconoció Galli, quien se quejó de que «llegaron muchos más de los que debían venir». En ese sentido aseguró que no se sabe con «precisión cuántos asistieron» al recital y alegó que «los organizadores y la Policía decían que iban a venir 150.000 personas, nunca se habló de otra cifra».
«El primero de los errores fue haber confiado en la experiencia de gente que venía realizando recitales hace décadas», dijo en alusión a la productora de los hermanos Peuscovich y al jefe departamental de Olavarría, el comisario Mario Busto, quien se había encargado también del operativo policial del recital del Indio en Tandil en 2016.
“Nos preparamos para un evento cultural único en la historia de nuestra ciudad. Las cosas no salieron como esperábamos, de nada sirve negarlo. Poner la verdad sobre la mesa nos va a permitir aprender profundamente de esta experiencia”, sostuvo. Para el jefe comunal de Cambiemos, que el show no saliera como esperaban no fue algo fortuito. “El recital estaba pensado para 155 mil personas, era la cantidad de entradas autorizadas, la capacidad que tenía el predio. Esa cantidad quedó muy por debajo de la gente que llegó a nuestra ciudad. Llegaron muchos más. La Justicia debe determinar si todos habían pagado su entrada y si hubo reventa; está claro que la capacidad se superó en forma excesiva”, justificó.
Al referirse a la decisión de sacar a la gente de la ciudad en camiones, algunos de los cuales iban manejados por funcionarios de altos rangos, el intendente explicó que la gente fue trasladada «hasta una estación de servicio en Azul, porque así había sido coordinado con Desarrollo Social de la Provincia, que iba a poner colectivos para llevarlos a Buenos Aires».
Galli leyó las respuestas para las 324 preguntas elaboradas por los 20 concejales de la comuna, que tuvieron la oportunidad de repreguntar al intendente luego de su escrito sobre la responsabilidad del municipio en la organización del recital y sobre la relación con la productora. Todos los bloques opositores se manifestaron, aunque los ediles de Cambiemos permanecieron en silencio.
La mayoría de las consultas refirieron al contrato con la productora y los aspectos técnicos derivados. En varios puntos, el Jefe comunal se comprometió a complementar información posteriormente. Sin embargo, un aspecto planteó dudas y es el referido a la presidencia del Comité Operativo de Emergencias. Desde UNA se volvió sobre la habilitación, la promoción del espectáculo por parte de Galli y si hubo previsión de desbordes. El concejal Marcelo Latorre le preguntó si volvería a hacer el recital: «Hoy le digo que no», respondió Galli.

 

Fuente: www.dib.com.ar