El juez federal Ariel Lijo envió a sorteo la denuncia que hizo el fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, por el encubrimiento a la AMIA. Quedó en poder de Daniel Rafecas, quien se declaró incompetente.

El juez decidió remitirla a sorteo en la Cámara Federal luego de considerar que la denuncia de Nisman contra la Presidenta y el canciller, Héctor Timerman, entre otros, no era conexa con la investigación que él viene llevando a cabo por presuntas irregularidades en la causa AMIA.

Así, tras el sorteo correspondiente, el juez Rafecas quedó a cargo de la denuncia, pero luego se declaró incompetente para analizar la supuesta “confabulación criminal” de la Presidenta para encubrir el atentado a la AMIA denunciada por Nisman.

El juez sorteado está de licencia hasta el 20 de febrero e hizo saber su decisión al juez que lo reemplaza, Sebastián Ramos, quien devolvió el expediente para que vuelva a sortear.

Así, la Cámara Federal deberá volver a resolver a qué juez le toca intervenir.