El acuerdo contempla que la petrolera española reciba una indemnización garantizada de US$ 5.000 millones en bonos. Además, el Gobierno entregará otros US$ 1.000 millones en bonos para compensar posibles pérdidas de valor de la deuda pública argentina.

Repsol aprobó en la reunión de su Consejo de Administración de hoy un acuerdo con el Gobierno por el que recibirá un pago de 6.000 millones de dólares en bonos argentinos para garantizar el pago de los 5.000 millones de dólares acordados como compensación por la expropiación del 51% de sus acciones.

El pago queda estrictamente garantizado por una serie de mecanismos de cauciones y compromisos. El consenso especifica que la deuda no quedará saldada hasta que la petrolera española no cobre la totalidad de los 5.000 millones de dólares.

Es decir que la indemnización se pagará con títulos de deuda argentina “pro solvendo” que se entregan a Repsol para garantizar que la deuda sólo quedará pagada en su totalidad con el cobro de los 5.000 millones de dólares, por la enajenación de los bonos o con el cobro regular de los vencimientos.

Se aclara en el comunicado del Directorio que el acuerdo supone la retirada de todos los litigios judiciales pendientes, así como la renuncia a futuras reclamaciones.

La Argentina se compromete a emitir una serie de bonos y a pagar con otros que ya están en el mercado con distintos intereses y vencimientos.
El acuerdo garantiza a través de diversos mecanismos que la compensación a Repsol mantendrá su valor al convertirse de deuda a dinero en efectivo, una de las reclamaciones tradicionales de la petrolera española.

En una primera etapa, la Argentina entregará a Repsol una cartera de 5.000 millones de dólares nominales con tres tipos de bonos soberanos: dos ampliaciones de emisiones existentes -una por 500 millones de dólares y otra por 1.250 millones de dólares- y una nueva, por un total de 3.250 millones.

Repsol informó que a la ampliación de 1.250 millones de dólares hay que sumar otros 500 millones de intereses capitalizados, que en lugar de abonarse en efectivo se van sumando al nominal, por lo que el valor real de esta emisión es de 1.750 millones.

Añade la nota que la emisión nueva, la de 3.250 millones, tiene garantizado el pago de los intereses – que ascienden al 8,75% – durante los primeros dieciocho meses.

El acuerdo establece que si estos 5.000 millones de dólares emitidos (5.500 millones si se suman los intereses capitalizados) tienen un valor en el mercado inferior a 4.670 millones de dolares, Argentina realizará nuevas emisiones por hasta 1.000 millones de dólares, un total de 6.000 millones en bonos nominales.

Para pagar esa ampliación se entregaran a un paquete complementario de títulos. También se establecen garantías adicionales por las cuales en caso de reestructuración o incumplimiento en el pago de los títulos de deuda Repsol puede reclamar un arbitraje internacional por las cantidades pendientes hasta llegar a los 5.000 millones de dólares.

El detalle de los dos paquetes de bonos es el siguiente:
1) Un paquete fijo, por un valor nominal de 5.000 millones de dólares, compuesto por:
Bonar X: 500 millones de dólares.
Discount 33: 1.250 millones de dólares
Bonar 2024: 3.250 millones de dólares.

2) Un paquete complementario, por un importe máximo de 1.000 millones de dólares, compuesto por:
Boden 2015: 400 millones de dólares.
Bonar X: 300 millones de dólares.
Bonar 2024: 300 millones de dólares.

En mayo se fijará el precio de los bonos en base a un promedio de su cotización en el marcado durante los últimos tres meses. De esta manera, también se podrá establecer con certeza el monto total de la operación precisando el monto de los intereses que se pagaran.

Los argentinos han logrado una cláusula que pone un techo de 5.000 millones de dólares a lo que cobraran los españoles aunque al vender bonos argentinos obtengan una cotización que permitiera a Repsol obtener una cantidad superior.

Repsol podrá vender los bonos argentinos sin límites de tiempo ni cantidad. También podrá enajenar a voluntad el 12 % de acciones de YPF que le resta, que superan los mil millones de dólares a precios del mercado.