La Cadena Farinacea bonaerense, integrada por un grupo de empresarios pymes, productores molineros, procesadores panificadores y fideeros, destacó hoy que el sector «tiene una muy buena relación» con los proveedores de trigo pero remarcó que la empresa Molinos Cañuelas “es oligopólica” en el mercado harinero.

“La harina mayorista no está en Precios Cuidados, solo la de kilogramo, ese paquete es un consumo muy menor (12% sobre el total) y hay una sola empresa, adherida al programa que no es Molinos Cañuelas y que no se queja”, aseveró.

En un comunicado difundido hoy, el grupo de empresarios afirmó que “Diego Cifarelli, -el presidente de la Federación Argentina Industria Molinera (FAIM)- no tiene molino y pretende que importemos trigo”.

“Más allá de los problemas logísticos de las pymes (nuestros puertos no están preparados para importar, sino para exportar), nos obligan a pagar entre 70 y 100 dólares más, que es lo que vale el trigo en los mercados internacionales sin retenciones y aparte un flete marítimo, lo que es un disparate” agregaron los empresarios pymes.

La Cadena Farinácea bonaerense resaltó que existe un grupo oligopólico que detenta una clara posición dominante en el mercado pero que hoy «está perdiendo en todos los frentes» y por ello «se lanzaron operativos mediáticos» donde miente diciendo que la molinería compra a precio internacional y vende a “precios cuidados”.

“El grupo Molinos Cañuelas, que comanda Aldo Navilli, oligopólico en el mercado de las harinas, con una clara posición dominante hoy se encuentra perdiendo en todos los frentes y como se formó y creció a la sombra de las dádivas políticas y los bancos públicos ahora busca nuevamente un salvataje del Estado” sostienen los empresarios de la Cadena Farinacea.

Indicaron que “toda la cadena de la harina: productores, molinos, panificadores, fideeros, son en su gran mayoría pymes del interior del país y hemos venido sufriendo las imposiciones de Molino Cañuelas, incluso a través de FAIM (Federación Argentina de la Industria Molinera), donde impone su mayoría”.

“En estos días se expuso públicamente que la molinería compra a precio internacional y vende a “precios cuidados”. Se Llegó incluso a decir en tono de amenaza que si no conseguían trigo en el país lo importarían”, agregó el comunicado.

“Todo esto cayó muy mal a la cadena que sostiene poseer una muy buena relación con los proveedores de trigo, de toda la vida ya que dura todo el año pese a las gambetas que juegan los exportadores. Estamos todos en el mismo barco”, concluyeron.