La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, volvió hoy a cruzar a la ex presidenta y candidata a senadora Cristina Fernández y, al insistir en denunciar presuntas irregularidades cometidas en el gobierno anterior, advirtió que si un funcionario suyo fuera «corrupto», ella también tendría «responsabilidad».

Al referirse al diputado y ex ministro de Planificación kirchnerista Julio De Vido, a quien la Justicia pidió su desafuero para poder juzgarlo en la causa Río Turbio, entre otros ex referentes K detenidos, Vidal sostuvo que las decisiones sobre las licitaciones o concesiones las otorga quien ejerce el «poder» del Estado, «no los empresarios». Asimismo, Vidal cuestionó a la ex mandataria por pedirle públicamente que inaugure una serie de hospitales que comenzaron a construirse durante el kirchnerismo, y aseguró que «nuestra prioridad en la Provincia va a ser arreglar lo que existe antes que abrir algo nuevo. La salud -enfatizó- es mucho más que un edificio».

«Esto no debería haber sido tema de nuestra gestión; si todo se hubiera cumplido de acuerdo como lo comprometió el gobierno anterior, los hospitales deberían estar todos abiertos y funcionando», replicó.

En declaraciones al programa «Morfi», que se emite por Telefé, la gobernadora contestó diversas preguntas que Cristina Fernández le sugirió hacerle a Gerardo Rozín, el conductor que ayer también recibió a la ex presidenta en el piso. En la emisión de ayer, Cristina Kirchner se quejó de que Vidal viene denunciando que los hospitales bonaerenses no se terminaron porque fueron «una estafa electoral» K, tras afirmar que la actual primera candidata a diputada por Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, Graciela Ocaña, justamente «fue la que firmó» la construcción de esos centros cuando fue ministra de Salud del kirchnerismo.

Ocaña, que en un momento se sumó a la entrevista con la gobernadora, expresó su «sorpresa e indignación» por las palabras de la ex presidenta y sostuvo que «son una mentira más de Cristina».

«Fui funcionaria (del kirchnerismo) y yo dejé la plata para construir esos hospitales en el 2008, pero el problema es que cuando me fui del gobierno, Cristina tomó esos fondos y fueron para financiar el Tesoro y programas que no tenían que ver con la salud», disparó.

Vidal, en tanto, alabó a la postulante: «Para mí es un orgullo que Graciela esté en mi lista; ella fue la única funcionaria del gobierno de Cristina que se fue denunciando (presuntos hechos de corrupción), no se fue a ningún cargo y durante tres años no ocupó ningún cargo».

En su arremetida contra el kirchnerismo, Vidal dijo que le «consta» que desde el gobierno anterior «le pedían al sector privado que a Graciela no la contrataran y ella y su marido vivieron de ahorros».

Consultada sobre De Vido y otros ex representantes de la administración kirchnerista, Vidal marcó distancia respecto de la postura de la ex presidenta sobre irregularides: «Si un funcionario mío es corrupto y no lo sé, voy a mirar a los ojos a la gente y le voy a decir: ‘yo también tengo una responsabilidad'», enfatizó.

«El que define el precio, el tiempo de obra y qué obra se hace es el Estado, no el empresario», ejemplificó.
Por otra parte, Vidal rechazó las acusaciones que desde distintos sectores de la oposición «y sobre todo el kirchnerismo» hacen para «descalificar» al presidente Mauricio Macri «y a su familia o personas que están con él» acusándolo de haber amasado un fortuna a través de negociados.

«Conozco a Mauricio hace más de diez años, confío en él, sé quien es, no podría trabajar con alguien que no fuera honesto», remarcó y sostuvo que los adversarios del jefe de Estado nunca pudieron demostrar que el titular del Ejecutivo «no puede justificar su patrimonio».

Fuente: Agencia Diarios y Noticias (DyN)