Intendentes de los grupos Esmeralda y Fénix decidieron no asistir a un acto del Frente para la Victoria encabezado por Máximo Kirchner, frente a la presencia de dirigentes como Amado Boudou, Luis D’Elía y Martín Sabbatella.
El “plantazo” se definió tras varias horas de deliberaciones entre los jefes comunales y el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza.

Fuentes partidarias indicaron que los intendentes, que más temprano habían compartido una actividad conjunta en Merlo, presionaron para “no quedar pegados” a algunos de los dirigentes que iban a participar del mitin. Y apuntaron sus dardos contra el exvicepresidente Amado Boudou, el dirigente piquetero Luis D’Elía y el excandidato a vicegobernador de Aníbal Fernández, Martín Sabbatella.

El acto se desarrolló  anoche en la sede porteña del gremio de porteros (Suterh), y contó con la presencia del núcleo más duro del kirchnerismo, que hasta el momento no había participado de los encuentros de unidad que se venían desarrollando los martes, desde mediados de abril.

Por la mañana, el propio Espinoza había asegurado que el mitin serviría para ratificar la “unidad” del peronismo en un formato muy similar al antiguo Frente para la Victoria. Solo quedaban afuera, en esa lectura, el exministro Florencio Randazzo, el Movimiento Evita, y algunos sectores del sindicalismo que lo siguen.

Si bien los dirigentes del PJ sabían de la presencia de Nuevo Encuentro (Sabbatella) y otras agrupaciones kirchneristas como Kolina (de Alicia Kirchner), Miles (Luis D’Elía), y el Frente Transversal (Edgardo Depetri), el factor de mayor discordancia fue la presencia de Boudou, no conocida por los jefes comunales.

Ante esta novedad, intendentes del Fénix y el resto de los Esmeralda le plantearon a Espinoza que no participarían del acto, y amenazaron con hacer detonar el principio de acuerdo que venía trabajándose en las reuniones anteriores.

El titular del PJ bonaerense inició entonces unas negociaciones de emergencia para evitar una ruptura abierta, que incluyeron varios viajes entre la sede del Frente Nacional Peronista y el centro cultural “Caras y Caretas”, a solo dos cuadras de allí, donde iba a desarrollarse el acto. Tras más de cuatro horas de charlas y en medio de una visible tensión, las partes acordaron no participar del acto, aduciendo como razón las presencias de Boudou y D’Elía. Aunque había otras figuras incómodas, prefirieron obviarlas en pos de mantener los puentes en pie.

Uno de los primeros que se retiró fue el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien discutió a los gritos con sus pares y se fue visiblemente enojado. Finalmente, el diputado nacional Eduardo “Wado” De Pedro, erigido como “negociador” por La Cámpora, dio libertad de acción a los jefes comunales, de modo de evitar que la sangre llegue al río. “Aceptamos a (la expresidenta) Cristina (Fernández), pero hay presencias que no podemos tolerar”, avisaron los intendentes que se retiraron sin pasar por el Suterh.

Sí fueron parte del acto los kirchneristas Mario Secco (Ensenada), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Francisco Durañona (San Antonio de Areco), y Walter Festa (Moreno). Quedó en “off side” Verónica Magario, de La Matanza, ya que su jefe político decidió no asistir para acompañar a los intendentes enojados.

Oficialmente se explicó que la intendenta había llegado al acto antes de que se decidiera el faltazo. Sin embargo, en el PJ muchos interpretaron que Espinoza buscó garantizar su presencia a ambos lados de la “grieta” peronista.

 

Fuente:dib.com.ar