Felipe Solá busca ganar la interna del Frente Renovador de Sergio Massa quien estuvo en el Teatro Güemes de Mar del Plata. Francisco de Narváez fue el único de los precandidatos que asistió.

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El sueño de volver a ser gobernador es una realidad para Felipe Solá. Acompañado de Sergio Massa, del precandidato a intendente de Mar del Plata, Javier Faroni, y Francisco de Narváez, anunció en la ciudad balnearia que vuelve con todo para pelear la sucesión de Daniel Scioli. Con el estilo que lo caracteriza, criticó al Frente para la Victoria por no darles oportunidades a los trabajadores, ratificó que no se lanzó por ambicioso sino gracias a que todo el Frente Renovador está contenido por “una idea común”.

Los planteos, que retumbaron en el escenario, demostraron que todavía no cierra la herida que provocó la decisión de Néstor Kirchner, quien le bajó el pulgar a la posibilidad de trabajar por otro mandato en 2007, a pesar de que no paró de hacer lobby para lograrlo.

Amparado en la salida de Carlos Ruckauf, ejerció presión sobre la Justicia bonaerense con el planteo que su primer mandato había sido en 2003 (asumió en 2002), por lo que estaba en condiciones de jugar el año en que Scioli ganó. “El artículo (123 de la Constitución de la provincia de Buenos Aires) expresa claramente que para no poder ser elegido por un período más hay que haber sido elegido dos veces como gobernador y/o vice, y yo no he sido ninguna vez elegido dos veces”, advertía Solá a mediados de 2006, cuando su proyecto comenzaba a desvanecerse.

Con esa historia detrás, reunió a varios referentes del espacio que hoy integra para disparar contra sus ex aliados y uno de los máximos responsables de su declive político.

“Pensamos la Argentina que viene con el liderazgo de Sergio. Scioli está subordinado y tiene una actitud hipócrita, Massa en cambio encaró y fue de frente. Hoy la Argentina necesita de hombres como Sergio”, planteó Solá, en la constante tarea de vapulear a su sucesor en el ejecutivo bonaerense.

El dato del encuentro, a pesar que los invitó, fue el faltazo del resto de los aspirantes a la Gobernación. Mónica López, Jesús Cariglino, Darío Giustozzi (bajo la lupa por la fuga de Mariano San Pedro) y Gustavo Posse (cada día más afuera del FR) brillaron por su ausencia, a diferencia de De Narváez, quien es recibido por varios intendentes del Conurbano y el interior provincial.

“(A todos) nos une la esperanza que fue expresada en 2013. El Frente Renovador allí decidió ser la Argentina de la unidad frente a la Argentina de la división”, reiteró Solá, quien le dio paso a su ahora referente político, que cerró el acto con otro mensaje anti K.

“Así como en 2013 tuvimos la capacidad de ponerles un límite a aquellos que creían que la eternidad en política es posible, hoy les pido que me ayuden, que trabajemos juntos para construir ese puente que la Argentina necesita para entrar al Siglo XXI”, dijo el ex Jefe de gabinete antes de una polémica definición: “No queremos discutir los 70 ni los 90, queremos mirar para adelante para cumplir el sueño de cada argentino“.

Buzzi, uno de los destacados

Además de su competidor, los intendentes José Eseverri (Olavarría) y Marcela Paso (General Lavalle), junto a concejales, estuvieron presentes en el acto del teatro Güemes que tuvo al senador Patricio Hogan como uno de los principales organizadores. Pero, de los visitantes, se destacó el ex titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi.

La presencia del santafesino reafirma la pertenencia al massismo, luego de que se especularan una serie de acuerdos con el FpV, a pesar de establecer críticas en cada acto de su sector.