actoPasadas las 15 comenzó el acto organizados por las cinco centrales obreras, al que adhieren organizaciones sociales y diversas fuerzas políticas, con el Himno Nacional, seguido por un minuto de silencio en memoria de «Jose Ignacio Rucci y el general Perón».

Luego, ante una multitud de manifestantes continuó con la lectura del documento conjunto elaborado por las tres CGT y las dos CTA. Las cinco centrales obreras reiteraron allí su apoyo a “la sanción de la ley de emergencia ocupacional y que el salario no es Ganancia”.

Los organizadores de acto anunciaron desde el palco instalado en Paseo Colón e Independencia que la convocatoria reunió a «más de 350.000» personas.

El escenario, que incluye un palco de unos 50 metros, se colocó de espaldas a la facultad de Ingenieria sobre la avenida Paseo Colón, a metros del monumento llamado “Canto al trabajo” realizado en 1907 por el escultor Rogelio Yrurtia, que consta de 14 figuras de bronce que parecen arrastrar una gigantesca piedra y que alegóricamente expresa el significado liberador y el esfuerzo del trabajo.

«La unidad nos da la fuerza, la solidaridad la cohesión» fue la frase de Juan Domingo Perón elegida por los organizadores para enmarcar el escenario, rodeado de banderas argentinas y retratos del ex presidente y Evita, desde el cual las centrales obreras seguirán tejiendo -con la lectura de un documento conjunto en el que hablarán de despidos e inflación- el camino de la unificación sindical.

Con pancartas, banderas, tambores, redoblantes y bombas de estruendo, las columnas de manifestantes se concentraron en distintas esquinas del cuadrado conformado por las avenidas Independencia, 9 de Julio, Belgrano y Paseo Colón.

Entre las más nutridas y ruidosas se encontraba la del gremio de camioneros que lidera Hugo Moyano, que concentraba en 9 de Julio e Independencia, donde filas de micros y colectivos que trasladaron a los manifestantes de distintas puntos del país -desde Santa Cruz a Tucumán- se apostaban estacionados a lo largo de la avenida más ancha del mundo.

A los pies del histórico edificio donde funciona el Ministerio de Desarrollo Social desde donde UPCN desplegó una gran bandera, en la intersección de las avenidas Belgrano y 9 de Julio, se congregaban cientos de trabajadores de la construcción afiliados a la UOCRA de Gerardo Martínez, uno de los sectores más golpeados por los despidos.

«Ni un paso atrás. Por la cultura del trabajo» era la consigna impresa en la enorme bandera que desplegaban los obreros de la construcción que marcharán por la avenida Belgrano hacia el bajo porteño.

Ante la escasa presencia policial, muchos comerciantes decidieron mantener sus locales abiertos pero bajar las persianas, y hoteles 5 estrellas mantenían sus entradas valladas, con el temor de que se produzcan incidentes o disturbios entre los divergentes sectores que se sumaron a la marcha, enfrentados durante años. «Por las dudas», dijo un empleado de una panadería ubicada sobre la avenida Independencia al 500.

A lo largo de la avenida Independencia, se montó una especie de corredor gastronómico, con decenas de carritos e improvisados puestos con mesitas desplegables y caballetes que se montaron para vender choripanes, bondiolas y cuartos de pollo a la parrilla, mientras que otros vendedores ambulantes ofrecían banderas argentinas, remeras o prendedores.

Entre las columnas de manifestantes, se entremezclaban chicos de secundaria en el horario de salida del colegio y oficinistas que buscaban un lugar para almorzar y apurar el regreso a sus hogares, escapando al caos de tránsito que se generaba en los alrededores de la zona del acto.