Por Oscar Bissio.

La campaña electoral hacia las legislativas de 2013 está a punto de dar a luz. Como un espejo de los primeros meses de 2011, los arquitectos de la política comienzan a colocar sus piezas en un tablero que hoy por hoy arroja realidades indiscutibles.

Una vez más, sin terceras fuerzas a la vista, estos comicios sufrirán el denostado bipartidismo al que la ciudadanía bolivarense retroalimenta sistemáticamente -por lo menos- desde 1983.

Se trata de la primera prueba de fuego para Eduardo Bali Bucca después del estruendo -que provocó en las elecciones que le permitieron llegar a la Intendencia.

A nivel superficial pareciera que el escenario ha cambiado drásticamente desde entonces, pero un análisis clínico, nos advertirá que siguen siendo dos los hombres fuertes de Bolívar: el propio intendente y su antecesor en el cargo y derrotado candidato del radicalismo.

Pareciera que el escenario hubiese cambiado, pero no en los nombres. Bali ha conservado su imagen a fuerza de una capacidad operativa innegable. José Gabriel ha puesto de manifiesto su aprendizaje en los ajetreados tiempos políticos que vivió en la última campaña y se ha movido estratégicamente sin perder protagonismo.

Su capital electoral pareciera estar intacto y ese es su mayor argumento para el retorno a la batalla electoral.

Bucca ha conservado su imagen a partir de una dinámica de gestión que apunta claramente a fijar su hora en el reloj que marca los tiempos políticos de esta comarca.

Hay dos logros que pasan desapercibidos para el vecino común y que la historia los reivindicará: la iniciación de un período industrial imaginado como histórico que va camino a grandes concreciones y la obra en marcha para la mayor provisión de gas metano destinado a futuras empresas y a los nuevos barrios por nacer en el largo plazo. Eso, en este primer año de trabajo.

Pero, no son estos proyectos y obras los que le han permitido sostener su imagen porque ese vecino común no ha recibido la información precisa al respecto. Estrategia u omisión?.

Bucca, se mantiene en la vanguardia por peso especifico y porque (lo dijimos durante la última campaña sobre la administración de JGE) aún no ha transcurrido el tiempo suficiente para evaluar o enjuiciar la gestión. Es decir, la expectativa sobre los cambios prometidos, aún late en el pensamiento colectivo.

Y justamente por eso no es hora de evaluaciones sino de trazar las líneas que demarcarán esta nueva campaña electoral, la primera desde que fue ungido en su cargo.

Y si Erreca aún sigue siendo el hombre fuerte del radicalismo es también por peso especifico. Las enseñanzas de una campaña sangrienta lo llenaron de desconfianza. Y camina a paso estudiadísimo hacia una posibilidad de revancha politico electoral de la que a veces duda aunque no lo exprese por cuestiones de estrategia.

Sabe que controla ese capital político que en elecciones de otras características, más parecidas a las anteriores de 2011, lo hubiesen sostenido en el palacio municipal.

Sabe que su flirteo en torno a las elecciones comiteriles que colocaron al ex intendente Alfredo Eulogio Carretero en la conducción de la UCR Bolívar, le permite mantenerse vigilante de los movimientos de sus eventuales adversarios internos. Y otro dato: habrá que evaluar que lectura se hace de la victoria eulogista. Quién detenta el comité tiene asegurado el patrimonio electoral de todo el radicalismo?. Las cuentas arrojan un rotundo no como resultado.

Por eso, la incursión eulogista, no pareciera ser motivo de preocupación para JGE.Y observa tranquilo. Porque cuando parecía que sería blanco de furibundas investigaciones judiciales e institucionales, sólo ha sido un privilegiado de ese silencio judicial e institucional.

También puede observarse que de cara a las inminentes legislativas de la próxima primavera los bamboleos del oficialismo y sus alianzas internas, más los mecimientos internos de su partido lo pueden situar en un sitio de privilegio para una buena performance electoral.

Pero sólo por ahora. Porque transcurrida la gestión completa del buquismo -y salvo un acabose- le será mucho más complejo doblegar a un intendente con los ases en el codín que significan la posibilidad de mostrar las realizaciones de sus cuatros años. Con una izquierda inerte. Sin terceras fuerzas en las que se atisbe el brío de las grandes paradas, son ellos, por ahora, quienes subirán a la palestra una vez más. Bali, mediante su factótum. José Gabriel, acaso a través de su propia figura.

La campaña 2013, está en marcha.