La provincia de Buenos Aires se ubica entre las jurisdicciones que mayor esfuerzo fiscal realizan en pos de obtener recursos propios que le permitan cubrir sus gastos, de acuerdo a un ranking elaborado por el Gobierno nacional, que por estos días analiza variables para encarar una reforma tributaria y de coparticipación.

Los números, elaborados por el subsecretario de Relaciones con las Provincias del Ministerio del Interior, Paulino Caballero, surgen de sumar las recaudaciones por Ingresos Brutos y Sellos de la provincia y compararlas con el Producto Bruto Geográfico (PBG). El índice marca la capacidad de generar recursos propios para afrontar los gastos corrientes.

Según ese cálculo, tal como publicó el Diario Extra, Buenos Aires aparece entre las jurisdicciones que realizan el «máximo esfuerzo fiscal», con un nivel superior al 5,2%. Comparte el podio con Misiones, Tucumán y Neuquén. En el extremo contrario, las provincias con mínimo esfuerzo fiscal (es decir, que aportan un porcentaje mucho menor de recursos propios) son Santiago del Estero, San Juan, Chubut y La Rioja.

El dato bonaerense puede leerse de dos formas, totalmente antagónicas: la Provincia depende en menor medida de los recursos nacionales (que, exceptuando a la coparticipación, están atados históricamente de los vaivenes políticos), pero no tiene más margen para estirar el esfuerzo fiscal de los contribuyentes. Así lo reconoció en varias oportunidades el ministro de Economía, Hernán Lacunza: Buenos Aires no puede seguir aumentando la presión impositiva.

Esta situación encierra otro problema: el máximo esfuerzo tributario bonaerense se sostiene principalmente sobre Ingresos Brutos (que supone casi el 75% de la recaudación total), un impuesto que comenzará a ponerse en discusión en la reforma fiscal que analiza el Gobierno, por las distorsiones lógicas que acarrea, ya que grava principalmente el consumo y la actividad económica (una de las máximas preocupaciones del Gobierno nacional), y no la renta.

 

Fuente: dib.com.ar