casinoEl diputado provincial del bloque justicialista Mario Giacobbe propone no permitir el uso de tarjetas de débito y créditos en bingos, casinos y agencias de quiniela “para proteger a las personas que una vez dentro de la sala de juego, no controlan el impulso de seguir jugando, muchas veces con lo que no tienen, llegando a gastar el sueldo entero en unas pocas horas”, afirmó.

En los fundamentos del proyecto de ley, que ya tiene estado parlamentario, se recuerda que “el instituto de Loterías y Casinos de la Provincia limitó en el 2007 la instalación y funcionamiento de cajeros automáticos dentro de las salas de juego” a través de la resolución 375. Giacobbe va por más: “hay que incluir esto dentro de una ley y además no habilitar el uso de tarjetas de crédito y débito para apostar. No hay cajeros dentro de los bingos y casinos pero los jugadores pueden comprar cartones, fichas para máquinas tragamonedas y hacer apuestas y pagar con tarjeta de débito y crédito, lo que expone a quienes padecen de compulsión al juego a quedarse sin dinero. La Provincia necesita una ley que ordene esta situación y proteja al ludópata de sus propios impulsos”.

“Las principales víctimas de esta modalidad de pago son empleados de sueldos medios que están bancarizados, jubilados, personas que sufren adicción al juego y se encuentran con la facilidad de seguir jugando con lo que no tienen”, agregó el diputado. Según datos del Instituto provincial de Loterías y Casinos, en 2014 el 80 % de los casi 500 pacientes activos del Programa de Recuperación de
Jugadores Compulsivos tenía ingresos propios y fijos.
En el texto del proyecto se “prohíbe el cobro y las operaciones de compra y venta de fichas, contrataciones o apuestas en general con tarjetas de crédito, tarjetas de débitos o transferencias electrónicas de cualquier tipo con apostadores, jugadores y concurrentes a casinos, salas de bingo, hipódromos, agencias hípicas y agencias de quiniela de la Provincia de Buenos Aires”.

“La AFIP y ARBA tienen otros mecanismos para controlar los movimientos de dinero, en tanto las apuestas y las agencias se encuentran en línea con el Instituto Provincial”, detalló el diputado.

Sin cajeros por ley
En la resolución de 2007, se establece que los cajeros automáticos no podrán estar visibles ni con acceso a los apostadores ni al público en salas de bingos, casinos, hipódromos, agencias hípicas y de quiniela de la provincia. Y se autoriza, en forma opcional, a que cuenten con un cajero automático exclusivamente para la percepción de haberes de los empleados de la sala de juego.
El proyecto de Giacobbe incluye la limitación. Y fija en 200 metros la distancia mínima entre cajeros automáticos y los bingos, casinos, hipódromos, agencias hípicas y de quiniela.
Aquellas empresas de juego que no cumplan con esta ley, serán sancionadas con multas de hasta 400 mil pesos, podrán ser clausuradas y se podrán decomisar los elementos utilizados en la infracción. Y en el caso de las entidades bancarias que instalen cajeros debajo del límite permitido, multas de hasta 500 mil pesos al titular o entidad responsable.
“No alcanza con tener un programa de atención al juego compulsivo, con tener centros de atención, lo que está muy bien. El Estado también tiene que cuidar a la población vulnerable para que no llegue a esa situación, a personas que muchas veces se ven seducida por la posibilidad de ‘salvarse’ y se van a su casa con las manos vacías, después no puede pagar cuentas ni comprar alimentos”, concluyó Giacobbe.

JUEGO COMPULSIVO
El juego compulsivo, la adicción al juego o ludopatía está considerado un problema psiquiátrico que daña no solo a quien lo padece, sino a su entorno familiar y sus relaciones personales y laborales. El Instituto de Loterías y casinos de la Provincia cuenta con un Programa de Recuperación del Jugador Compulsivo. Existen 10 centros de atención, en donde además de tratamiento se accede a la posibilidad de “autoexclusión”.
El juego que mayor adicción genera son las máquinas tragamonedas con el 65%, le sigue la ruleta eléctrica con el 13% y contrario a lo que puede suponerse, el Bingo sólo el 5% al igual que la Quiniela.
Sólo en el de Bahía Blanca el último año se autoexcluyeron 350 personas, para que no les permitieran ingresar en la sala de juego de esa ciudad.

EL JUEGO EN NUMEROS
En la Provincia de Buenos Aires hay 11 casinos, 46 bingos, 3070 agencias de quiniela oficial y 2 hipódromos, el de San Isidro y el de La Plata. El año pasado 300 mil personas pasaban una vez por semana por un bingo.
El 50 % de la facturación de los bingos lo obtiene la empresa española Codere, que en 2014 facturó 5270 millones de pesos y ganó 1000 millones.