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Así lo dispone la resolución firmada por el titular de Educación, Alejandro Finocchiaro. “La escuela debe volver a ser un lugar sagrado, un ámbito de respeto”, proclamó el funcionario.

En las escuelas bonaerenses, no se podrán realizar “actividades político-partidarias” ni eventos con expendio de bebidas alcohólicas, tabaco y juegos de azar.

Así lo detallan las flamantes resoluciones firmadas por el director de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Finocchiaro, donde se alude a la utilización de los edificios escolares, en horarios de clases y fuera de ellos.

“La escuela debe ser el espacio de la pluralidad y no de voces sesgadas. Tiene que ser un lugar de todos y hay que evitar, dentro de ella, la sectorización de la sociedad”, afirmó Finocchiario al justificar la decisión.

Según manifestó, “se puede debatir sobre ideas en las escuelas siempre y cuando estén representados todos los sectores; pero estará vedado cuando se quiera teñir el espacio de reflexión de un solo color político- partidario. Los partidos deben promover estas actividades en espacios concebidos para ese fin”.

Según indicaron en Educación, la medida adoptada se enmarca dentro de la normativa que dispone el empleo de la sede escolar fuera del horario de clases, como así también durante los feriados y días inhábiles para la realización de actividades educativas, deportivas, culturales, recreativas y solidarias.

La resolución “intenta así preservar a la escuela en su función pedagógica y a las actividades que en ella se desarrollan en correspondencia con el espíritu y con los objetivos de los lineamientos curriculares”, se indicó.

En tanto, Finocchiaro aclaró que “esta resolución se suma a otras políticas de Gobierno que tienden a recuperar la normalidad de roles y responsabilidades dentro de las instituciones”.

La decisión del gobierno bonaerense podría disparar algunas objeciones, ya que en la actualidad muchos de los establecimientos escolares, públicos y privados, se utilizan para actividades de esparcimiento en función de recaudar dinero para los viajes de los estudiantes, entre otros motivos.

También, en los centros de estudiantes, se suelen hacer actividades políticas, muchas veces partidarias.

De hecho, la agrupación kirchnerista La Cámpora tuvo su correlato en las escuelas secundarias de la Provincia.

Sin aludir a esta circunstancia, Finocchiaro aseguró que “la escuela debe volver a ser un lugar sagrado, donde toda la comunidad educativa se sienta resguardada y protegida. En definitiva, debe ser un ámbito de respeto para todos los que allí enseñan y estudian y un espacio idóneo para un buen proceso de aprendizaje y crecimiento”.