ocañaLa legisladora porteña y ex ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, celebró que la Cámara Federal porteña confirmara el procesamiento sin prisión preventiva al ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández por pago de sobreprecios y otras irregularidades en el «Plan Qunita», ideado en el kirchnerismo para la provisión de kits de recién nacidos a madres de escasos recursos. «El negocio indigna bastante, porque era dinero del Estado que ahora le falta a la gente», afirmó Ocaña.

Ocaña afirmó «Anibal Fernández era el máximo responsable de nuestro presupuesto, por eso está procesado. Esto se pergenió desde lo más alto del poder». Sin embargo, se cuestionó sobre «el conocimiento puntual que tendría la ex presidente Cristina Fernández sobre el tema, pese a que ella lo presentó».

La diputada agregó que «esto fue un gran negocio de La Cámpora. El que llevaba adelante las compras era Nicolás Kreplak, una persona de esa agrupación, que estaba a cargo de la secretaría que manejaba el programa. Esto demuestra el desapego de esta gente por el otro».

Para Ocaña «el Plan Qunita es una buena política pública, pero terminó siendo un gran negociado en el gobierno de Cristina Fernández. El negocio era por la compra a más del doble del valor del set. Hasta se ponía en riesgo la vida de los chichos, porque se entregaban cunas de cartón prensado, que no aguantaban más de 7 kilos. Según informes del INTI, estas cunas no servían, algo que fue obviado por el kichnerismo».

En declaraciones al programa «En el Ojo de la Tormenta» (FMLatina 101.1), la legisladora avaló la decisión de la Cámara Federal de procesar, no sólo a Anibal Fernández, también al ex ministro de Salud Daniel Gollan y el ex viceministro de Salud Nicolás Kreplak, por fraude en perjuicio de la administración pública.

Ocaña recalcó que «en el barrio de Once, el mismo kit se consigue a $4100 y el Estado lo compró a $7900. El negocio involucró alrededor de $1100 millones, $400 millones de los cuales eran por sobreprecios. Indigna bastante, porque era dinero del Estado que ahora le falta a la gente» .

El 28 de enero, el Plan Qunita fue suspendido por el gobierno macrista, luego de un informe del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que pone en duda la seguridad de las cunas y bolsas de dormir que incluye el programa. «Sería bueno que el ministerio de Salud pueda entregar estos kits porque es una buena idea, pero no bajo este negociado», señaló finalmente Ocaña.