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Fue sancionada en diciembre en la Legislatura y formalizada por el Ejecutivo este miércoles a partir de su publicación en el Boletín Oficial. Había sido resistida por ambientalistas.

Mediante su publicación en el Boletín Oficial, este miércoles el Ejecutivo bonaerense promulgó la Ley 14.888 de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), la cual fue sancionada por la Legislatura en diciembre pasado no sin contar con un fuerte rechazo de organizaciones ambientalistas que alertaron que la norma da luz verde al “inmediato desmonte de miles de hectáreas” ya que “desconoce al 80% de los bosques nativos de la provincia, vulnerando el derecho al ambiente sano y amenazando la calidad de vida de la población”.

Así, Así, el área de Bienes Comunes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) alertó que,, con esta legislación, se facilita la destrucción de los bosques y modificación de humedales, acelerando el cambio climático. “El ritmo desbocado de esta modificación climática tendrá como consecuencia grandes alteraciones físicas, como la elevación del nivel del mar, enormes deterioros ambientales y serias amenazas para los bonaerenses, así como extensión de enfermedades, daños por acontecimientos climáticos violentos, pérdida de cosechas, disminución de los recursos hídricos, desertificación en algunas regiones, e inundaciones”, advirtieron.

En tanto, asambleístas ambientales denunciaron posibles negocios inmobiliarios: “Es una vía libre a las empresas privadas para que usen en su propio beneficio los suelos donde se desarrollan los bosques en perjuicio de todos”, deslizaron.

La norma sancionada establece tres categorías de conservación de los bosques nativos:» Categoría I (rojo): Áreas de muy alto valor de conservación que no deben transformarse»; «Categoría II (amarillo): Áreas de mediano valor de conservación, que pueden estar degradadas pero que, a juicio de la Autoridad de Aplicación, con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación»; y «Categoría III (verde): Áreas de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad».

Es aquí donde los ambientalistas denuncian que existen sectores forestales valiosos como no son considerados como tales en la presente legislación y que abre la puerta al desmonte para emprendimientos inmobiliarios de grandes empresas.

Más allá de esto, se establece que el Ordenamiento de los Bosques Nativos deberá ser actualizado periódicamente. A tal fin, la Autoridad de Aplicación podrá, a través de un proceso participativo, disponer la recategorización a la categoría inmediata superior de algunos sectores de la categoría de conservación II y de la categoría de conservación III, e incorporar nuevas áreas de bosques nativos identificadas, debiendo justificarse técnicamente las modificaciones que se realicen.