Hasta el momento, ningún juez aceptó el caso. El juez federal Ariel Lijo se había declarado incompetente, luego la imputación cayó en manos de Daniel Rafecas, quien también se excusó para seguir la denuncia.

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La denuncia del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Kirchner, Héctor Timerman, Andrés Cuervo Larroque, Fernando Esteche y Luis D’Elía de encubrir a los autores del atentado a través del memorándum de entendimiento con Irán, no tiene un juez que se haga cargo.

Este lunes se hizo pública la decisión de Lijo de enviar a sorteo la causa. Fue elegido el Tribunal Federal III a cargo de Daniel Rafecas. El juez -que está de vacaciones- se comunicó -según publicó Infobae– con quien lo suplanta -Sebastián Ramos-, para avisar que se declaraba incompetente.

Ahora será la Cámara Federal nuevamente quien defina a dónde irá a parar la denuncia de Nisman.

En su denuncia, el fallecido fiscal apuntó contra el gobierno nacional imputando directamente a la presidenta; detallando que “corresponde formular la presente denuncia ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°4 a cargo del Dr. Ariel Lijo, quien ya se encuentra interviniendo en relación con hechos e irregularidades pasadas de esta investigación”.

Rafecas ya tiene antecedentes en la relación con el poder político. El juez tuvo a su cargo la causa Ciccone y había sido apartado por “haber dado consejos o manifestado extrajudicialmente su opinión sobre el proceso a alguno de los interesados”. Se habían descubierto en aquel entonces 196 mensajes telefónicos cruzados entre el juez y el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe, que participaba de la estrategia de defensa de Boudou, Nuñez Carmona y Vandenbroele. Además Rafecas también había confirmado el procesamiento de Mauricio Macripor las escuchas ilegales.