El presidente Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, junto a la reina Máxima recorrieron esta mañana la Casa-Museo de Ana Frank en la ciudad de Amsterdam (Holanda), donde se firmaron acuerdos para «promover el diálogo y la tolerancia». Allí, los visitantes fueron guiados por Ronald Leopold, director general de la Casa de Ana Frank.

El Presidente escribió en el libro de visitas que el de Ana Frank «es un mensaje de esperanza en el medio de la oscuridad. Su padre supo transformar su enorme dolor en una misión y comprometer al mundo en la lucha por los derechos humanos. ‘Piensa en toda la belleza a tu alrededor y sé feliz’, Ana Frank. Con todo mi afecto y respeto».

En tanto, en el testimonio que dejó por escrito su esposa señaló que estaba «muy conmovida por la historia y vida de Ana Frank. Es y será siempre una inspiración para trabajar por una vida mejor y por los derechos humanos». Por su parte, Leopold consideró «todo un honor que el presidente de la Argentina realice una visita a la Casa de Ana Frank, este sitio de memoria y reflexión. Apreciamos especialmente que remarque la importancia de las actividades educativas de la Casa de Ana Frank y del Centro Ana Frank de Buenos Aires».

Justamente, la comitiva estuvo acompañada por Héctor Shalom, director del Centro Ana Frank de Buenos Aires, un espacio que «desarrolla, de la mano de la historia de Ana Frank, programas educativos para jóvenes de la Argentina, para combatir los prejuicios y la discriminación», se indicó en un comunicado.

Sobre la visita, la secretaría de Derechos Humanos sostuvo que «la Argentina se pone nuevamente al frente de la lucha en defensa de los derechos humanos» al suscribir «dos convenios de cooperación con la Casa de Ana Frank, que apuntan a afianzar el diálogo y fomentar la tolerancia entre los jóvenes».

 

Fuente: Agencia de Diarios y Noticias (DyN)