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El descuento en el inmobiliario rural pasó del 70 al 35%. En Carbap etiquetaron de medida “tonta e impopular”. En el Consejo de Desarrollo regional aseguraron: “Es penoso”.

El recorte a la mitad del beneficio que reciben los productores agropecuarios del sudoeste bonaerense al momento del pago del impuesto inmobiliario rural, disparó un hondo malestar en entidades del campo y representantes ruralistas de la región. Con la aprobación de la Ley Fiscal-Impositiva la semana pasada en la Legislatura provincial, el descuento pasó del 70 al 35% para los chacareros de dicha zona, la cual es contemplada en este tipo de deducciones por su característica desfavorable en materia climática.

Los cuestionamientos por esta determinación no tardaron en llegar, más aun contemplando futuros aumentos en este tributo. “Es una muy mala señal hacia el sector rural, porque lo que necesitamos son medidas de aliento, especialmente para una zona marginal como el sudoeste», afirmó el titular de Carbap, Matías De Velazco, quien calificó la medida de “tonta e impopular”.

En la misma línea, el tesorero y ex presidente de esta entidad ruralista, Horacio Salaverri señaló que esta reducción en dicho beneficio se ve “con preocupación” en tiempos donde en la región “apenas ha llovido y se registra una seca en trigo y siembra de soja”.

Focalizando en la “condición climática muy desfavorable” de buena parte del sudoeste Salaverri recordó que el descuento del 70% en el Inmobiliario Rural “hace años que se había conseguido por la aplicación de la Ley del Sudoeste” y que, por lo tanto, “se debería haber prorrogado”, más aún al observar que “desde el punto de vista fiscal no es un monto que podía desbalancear y generar inconvenientes en las arcas provinciales”.

Al recalcar que “no hubo ninguna argumentación clara” de esta medida durante el encuentro que mantuvieron con el ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquis, y legisladores oficialistas, el dirigente de Carbap señaló: “Entendemos que en la misma región hay distintas situaciones. No es lo mismo Patagones y Villarino que Coronel Suárez y Pringles”, sostuvo aludiendo a la desfavorabilidad climática y marcando que en la entidad están dispuestos a discutir estos detalles. No obstante ello, dejó en claro que el sudoeste bonaerense no puede tener “las mismas condiciones tributarias que el resto de la provincia”.

“NO HAY VOLUNTAD POLÍTICA”. Por su parte, y también en declaraciones a este medio, el representante del Consejo de Desarrollo del Sudoeste Bonaerense, el ex senador radical José Fernando Carrizo Fierro, dejó sentada su postura “totalmente crítica” ante la medida y disparó: “Obviamente esto me demuestra que no hay voluntad política de comprender la situación de las deficiencias estructurales que padece el Sudoeste”.

En la misma línea, cuestionó: “Lamentablemente desconocen la ley. Una zona única en la provincia, evaluado por el INTA, el Ministerio de Asuntos Agrarios, el Conicet, la Universidad de Bahía Blanca, todos han llegado a una conclusión sobre el clima, el suelo y falta de políticas adecuadas sobre esta zona única que reviste características diferenciales del resto de la pampa húmeda”.

“Es penoso haber tenido que tomar conocimiento de esta decisión porque veníamos a través del Consejo consiguiendo la exención del 70%”, fustigó Carrizo Fierro para resaltar: “Nos hemos enterado a contrafilo de la aprobación” en la Legislatura. “Es realmente lamentable”, insistió en un contexto donde varios pequeños productores de la región se encuentran en una situación apremiante ante el posible remate de sus campos.

“Sienta un precedente de este Gobierno de incomprensión de algo q nos costó muchos años de lucha”, sostuvo el ex legislador radical para concluir que “la gobernadora ha avalado esta posición de una política tributaria absolutamente restrictiva” con los productores del sudoeste.

Quien ya había manifestado su disidencia por la medida fue el ex intendente de Coronel Suárez y actual diputado bonaerense, Ricardo Moccero (FpV-PJ), quien apuntó: «Significa un gran perjuicio para nuestros productores. El aumento inmobiliario rural para el año que viene es de un 40%, por lo tanto este beneficio termina siendo insignificante”.

FUENTE: LETRA P, por Damián Belastegui