Es uno de los tantos proyectos pedagógicos de la EET Nº 1, que aporta a la comunidad de un municipio que cumple hoy 150 años, resaltando el vínculo entre la demanda social y el servicio de la educación técnica, alumnos de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 de Saladillo fabrican cestos de basura para un barrio de viviendas humildes anexo al establecimiento educativo, circunscripto en la avenida San Martín, entre Martín Fierro y Joaquín V. González, donde se asientan 69 unidades habitacionales.

Los ocho cestos con tapa y de gran porte que se realizarán en una primera etapa, son de formato rectangular, miden 1,20 por 70, y están construidos en mallas de metal con patas de hierro, por los estudiantes que cursan el área de Sistemas Mecánicos y Transformación de Materiales de la orientación Electromecánica.

Los canastos metálicos tendrán por finalidad evitar que la basura quede desparramada en la vía pública, de acuerdo a la inquietud planteada por la comuna que originó la iniciativa encuadrada en un acuerdo marco, que reconoce otras actividades conjuntas entre la escuela y el municipio de Saladillo, ciudad cabecera del partido homónimo, que cumple 150 años.

En efecto, el director del establecimiento, Darío Nagore, recuerda que en base a estos acuerdos, desarrollaron una cinta transportadora para el proceso de los residuos domiciliarios. Y en el área de Química analizan el agua de las escuelas rurales de todo el partido, para lo cual el municipio pone a disposición sus vehículos y alumnos y profesores toman muestras.

Otro ejemplo, cita Nagore, es que a través de la orientación en Alimentos «damos charlas en la Dirección de Bromatología sobre el tratamiento de alimentos, ante una gran cantidad de público. Además, nos encargaron el desarrollo de semáforos contemporizadores para reemplazar y ampliar la red de control vial de la localidad, que estamos diseñando».

«Nuestra visión, agrega, es que los chicos cuando están inmersos en un proyecto destinado a la comunidad trabajan mucho mejor y aprenden mucho mejor». Y aclara que todos los proyectos, que en definitiva apuntan a la calidad de vida, se realizan en un marco pedagógico de un nivel que este año incorporó el 7º año de Educación Técnica».

La provincia de Buenos Aires ha sido la primera del país en instrumentar esta experiencia de las denominadas «prácticas profesionalizantes», que implica la formación integral de los futuros técnicos, su preparación para el mercado laboral, y que fomenta el espíritu emprendedor.

La matrícula de 900 alumnos revela la importancia que tiene para la comunidad este servicio educativo de la EET Nº 1. Ubicada a seis cuadras de la plaza principal, es la única escuela secundaria técnica de Saladillo por lo que recibe población de todos los sectores, inclusive los rurales, a los que ofrece cinco tecnicaturas: electromecánica, química, alimentos, maestro mayor de obras e informática.

El 60 por ciento de los estudiantes prosiguen sus estudios en la universidad mientras que el resto se ubica en el sector productivo del distrito Saladillo, donde son muy requeridos técnicos químicos y en alimentos para una planta de aceite de soja que está abriendo sus puertas. En tanto, los importantes frigoríficos de la zona, así como una planta de alimento para mascotas también representan una demanda significativa para los egresados, que encuentran en la formación escolar las herramientas necesarias para su salida al mundo laboral.