El Gobierno bonaerense deberá abonar a un sector de los trabajadores del Estado una diferencia salarial de más de 3 puntos a raíz de la ejecución de la «cláusula gatillo», un mecanismo por el cual la Provincia se comprometió a cubrir la diferencia entre la paritaria de 2017 y la inflación oficial.

El incremento salarial, que se cobrará con los sueldos correspondientes a enero y luego se incorporará al básico de forma permanente, será del 3,3% para los docentes, empleados judiciales y profesionales de la salud, que en sus diferentes paritarias cerraron un acuerdo salarial del 21,5% anual. En tanto, los empleados de la administración, que en diciembre de 2016 aceptaron un esquema de incrementos con actualización trimestral, el saldo favorable será del 1,5%.

Este porcentaje surge de la confrontación de los acuerdos salariales que el Gobierno cerró con los diferentes gremios y el dato de la inflación anual, que según difundió esta semana el INDEC fue del 24,8%.

En este caso, la Provincia resultó «víctima» de la subestimación oficial de la inflación: para 2017, el Gobierno nacional había previsto una inflación del 17%, un 7,8% menos de la cifra final medida por el Indec.

Según publicó Diario Extra, con esos datos preliminares, la administración de María Eugenia Vidal logró cerrar un aumento del 18% para los empleados estatales, siempre bajo el compromiso de la actualización automática. Sin embargo, con el resto de los sectores las negociaciones se fueron estirando, y los números fueron superiores, toda vez que las previsiones inflacionarias se fueron «corrigiendo» a lo largo del año.

 

Fuente: dib.com.ar