Los gremios anticipan que no aceptarán una oferta de aumento del 18%. Piden discutir la pérdida de poder adquisitivo de 2016. «No hay una expectativa favorable”, deslizó Petrocini (FEB).

El Ejecutivo bonaerense y las entidades gremiales que nuclean a los docentes de la provincia tendrán su primera reunión paritaria este lunes por la tarde, a la cual se arriba en un marco de tensión tras un largo periodo sin diálogo y en donde los representantes sindicales anticiparon que no aceptarán una oferta de aumento salarial del 18% con cláusula gatillo atada al nivel de inflación medido por el Indec, tal como se estipula plantear desde el Gobierno.

«No hay una expectativa favorable”, deslizó la titular de FEB, Mirta Petrocini. En tanto, el secretario General de SUTEBA, Roberto Baradel exigió discutir también “la pérdida del poder adquisitivo del año pasado que está entre el 8 y el 10%”.

Con el inicio de clases pautado para el 6 de marzo, la previa marca posiciones alejadas. En la administración vidalista se contempla una propuesta similar a la consensuada con la mayoría de los gremios estatales, una suba del orden del 18%, la cual “resultaría inadmisible e inaceptable”, según lo expresó Petrocini, al tiempo que resaltó de cara al primer encuentro: «No hay una expectativa favorable entre los docentes porque hace más de seis meses que venimos haciendo todo tipo de reclamos y protestas para reanudar la discusión por los puntos perdidos el año pasado y nunca tuvimos respuestas».

Por su parte, Baradel, planteó en declaraciones a radio Del Plata: “Primero queremos discutir la pérdida del poder adquisitivo del año pasado que está entre el 8 y el 10%, y a eso sumarle una proyección de inflación de este año que es cauta, que es razonable, pero de ninguna manera es un 18%, tiene un piso del 25%”

El dirigente de Suteba advirtió también que «si el Gobierno va con una postura inamovible de imponer 18 por ciento en cuatro cuotas, es una imposición, no una negociación paritaria». Y puntualizó: «Nos deja a nosotros en una sola opción, que no es una paritaria, es una imposición. Queremos que actúe con razonabilidad y que entablemos una negociación seria».