Cristina Kirchner tuvo un contacto con la prensa desde Roma luego del encuentro que mantuvo con el papa Francisco, y antes de partir a Francia, donde se reunirá con el presidente François Hollande y participará del Salón del Libro.

En diálogo con periodistas, la jefa de Estado dio detalles de la reunión. Dijo que conversaron sobre la «paz mundial» y la necesidad de que exista una América Latina «unida».

Al ser consultada sobre si hablaron del narcotráfico y la inseguridad, respondió que no, pero destacó que Francisco vincula ese flagelo a la «exclusión social», tal como se desprende del libro que él le regaló. «Muchos deberían no solamente sacarse una foto, sino leerlo», completó.

Asimismo, Cristina Kirchner agregó que hubo un «lenguaje común» sobre este tema y manifestó: «Al Papa lo desvela la no estigmatización de los jóvenes frente a estos hechos. El capitalismo financiero es una de las causales de una economía de exclusión que debe ser revertido».

Otro de los tópicos del encuentro fue el momento que vive América Latina: «Se habló en general de que toda la región se mantenga unida, solidaria y hablando permanentemente entre todos nosotros», explicó Cristina Kirchner. Aclaró que no hizo referencia especifica a Venezuela: «No corresponde que lo hiciera. Fue una apelación muy fuerte a mantener la unión entre los pueblos de América del Sur y el diálogo permanente entre todos nosotros».

La Presidente deslizó sus impresiones respecto del primer encuentro que mantuvieron en marzo del año pasado: «Lo veo muy bien. Lo vi muy bien la primera vez y lo veo muy bien ahora, con un mayor grado de organización, como le pasa a cualquier jefe de Estado que recién llega a su gobierno. Ha tomado decisiones notorias que son de público conocimiento. Lo vi muy tranquilo, muy seguro».

Una de las preguntas, como era de esperarse, estuvo vinculada con la futura visita del pontífice a la Argentina, pero Cristina Fernández sentenció que eso no se discutió: «No va a tratar su agenda conmigo. No me atrevería a preguntarle por su agenda. La agenda del Papa es la agenda del Papa». La misma respuesta dio cuando se le preguntó acerca del encuentro entre Francisco y Obama, presidente de Estados Unidos: «Es absolutamente impropio que comente conmigo lo que va a hacer con otro jefe de Estado».

Una periodista le comentó a la mandataria aquella versión que asegura que Francisco les dice a sus visitantes argentinos que «cuiden a Cristina», pero ella contestó con humor: «Por lo pronto, me atendieron muy bien. Comimos de entrada verduras italianas, que son espectaculares, con aceite de oliva y sal, luego verduras al vapor con costilla de carne, y de postre frutas. Yo lo convidé con mate cocido», describió entre risas.

Entre tantos momentos de seriedad, la jefa de Estado se tomó un momento para hacerle un pedido al artista que realizó el cuadro que le llevó de regalo a Francisco, lo cual provocó la risa de los presentes: «Cuando vi el cuadro de Santa Rosa de Lima, patrona de América, sabía que tenía el regalo. Ahora le quiero pedir al pintor que me haga otro para mí, porque me quedé sin cuadro malbec. En todo caso, que sea el de la Virgen de Guadalupe, que a mi hija le encanta, muchas gracias».