El Gobierno bonaerense avanza en el cierre de oficinas y delegaciones públicas en distintos distritos, donde según aseguraron, «no había volúmenes de trámites» que justificaran su continuidad. Las medidas generaron preocupación entre trabajadores y vecinos, y hasta la intervención de intendentes, pero desde la Provincia señalaron que responden a una «reorganización» y que no habrá despidos, según publicó Diario Extra que edita agencia DIB.

Los cierres de oficinas de ARBA, por ejemplo, se darán en pueblos como Treinta de Agosto (Trenque Lauquen), Cacharí (Azul), Casbas, Bonifacio (Guaminí), Facundo Quiroga (9 de Julio), Juan N. Fernández, La Dulce (Necochea), Pedro Luro (Villarino), Mones Cazón (Pehuajó) y el centro de servicios de Gonnet, que abrió hace poco más de un año.

«Son trece los centros que cerrarán a la brevedad donde trabajan 27 personas, y desde el Gobierno dicen que es una primera etapa», dijo a DIB Jorge Baldovino, presidente de la Asociación de Empleados de Rentas (AERI), que nuclea a trabajadores de ARBA y del Ministerio de Economía, quien rechazó la medida a la que calificó de «improvisada».

Por su parte, el intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández (Cambiemos) se puso al frente del reclamo para evitar el cierre de la delegación de ARBA en Treinta de Agosto, y según informaron desde el Municipio «ya ha realizado gestiones» en la Provincia y «en los próximos días se anunciará» si se aceptó dar marcha atrás con la medida.

Del mismo modo, el intendente de Guaminí, Néstor Álvarez (peronismo), consideró que la decisión es un «retroceso enorme» y dijo estar dispuesto a «dar pelea» por los centros de Casbas y Bonifacio que estarían próximos a cerrar. «Por un simple trámite habrá que viajar a la cabecera del partido», señaló. Y se quejó de que la Provincia se ahorraría unos 8 mil pesos de alquiler, mientras que «sólo de combustible, los empleados van a gastar más» que ese dinero para trasladarse a la oficina en Guaminí.

En ese sentido, desde AERI solicitaron una audiencia en el Ministerio de Trabajo para pedir que se garantice el Principio de Unidad Familiar, que se verá afectado por el traslado de los empleados. «Tendrán que viajar entre 60 y 100 kilómetros para ir a trabajar, en algunos casos por camino de tierra, distancia que complica también a todos los vecinos de estos pueblos», indicó Baldovino.

 

Fuente: dib.com.ar