Tras el doble escándalo por el Correo y el recorte del aumento a jubilados, la diputada admitió “fallas” y sentenció: “No es lo mismo ser un CEO que trabajar en el Estado”.

Elisa Carrió se atribuye haber “salvado” al Gobierno la semana pasada en un doble frente de batalla: la Ley de Riesgos de Trabajo –finalmente sancionada- y el retoque de la movilidad jubilatoria, anulado a las pocas horas. Después de semejante reaparición en el plano político, la diputada nacional y líder de la Coalición Cívica lanzó un ultimátum al Gobierno: “No se pueden cometer más errores”.

La socia fundadora de Cambiemos admitió “fallas” en algunas decisiones adoptadas por el presidente Mauricio Macri y dijo que la solución al problema es “una verdadera integración entre políticos serios y gestores serios” a la hora de actuar.

“Tenemos una falla que hay que corregir inmediatamente. No se pueden cometer más errores. La ineficiencia también tiene que ver con esto. No es lo mismo ser un CEO que trabajar en el Estado. No es lo mismo la evaluación de resultados en la gestión estatal que en la privada. El Estado es mucho más complejo y más difícil de manejar que una empresa privada. Ahí tenemos fallas en el gobierno”, reconoció Carrió en diálogo con radio Mitre.

En ese marco, sostuvo que “la verdadera salida es la integración real entre políticos serios y gestores serios que puedan complementar la mirada política de toma de una decisión con sus consecuencias políticas, electorales y la mirada de un CEO”, y consideró que “esas miradas se tienen que integrar”, ya que “no es cuestión de culpar a la vieja política de todo”.

Sobre el acuerdo con el Correo Argentino, Carrió insistió en que si bien “no hubo mala fe” por parte de Macri, “tendríamos que haber previsto el conflicto de intereses y tener mecanismos preventivos” y “prever el efecto político” de las decisiones que se adoptan.

En este sentido, según trascendió, el Gobierno prepara un mecanismo para evitar que funcionarios públicos entrometan sus intereses privados en la toma de decisiones, en busca de restablecer la confianza perdida con el escándalo del Correo y el rol de la familia Macri.

El miércoles pasado, tras días de silencio, la diputada de la Coalición Cívica irrumpió en la sesión de la Cámara de Diputados con un pedido para votar de inmediato la ley de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART), cuando la sesión tambaleaba por el recorte de las jubilaciones y el descontento opositor.

Pero, una vez logrado ese objetivo, Carrió descargó su ira en los pasillos del Congreso. “¡Si no dan de baja la resolución, le pido la renuncia a (Emilio) Basavilbaso o a quien sea! ¡Que aprendan las reglas de la ética, la puta que los parió!”, bramó. Tras esa amenaza y en un clima de extrema presión, el Gobierno terminó por anular la resolución de la ANSES.