El ministro de Finanzas, Luis Caputo, volvió a defender hoy la decisión del Gobierno de emitir un bono a 100 años, al señalar que «entre los especialistas en finanzas hay unanimidad absoluta en que han sido una transacción espectacular para el país».

Además, volvió a apuntar contra el kirchnerismo, al sostener que «no tienen autoridad financiera ni moral para hablar» y que «tres de cada cuatro veces» que el Gobierno emite deuda es para «cancelar deuda» que generó el Frente para la Victoria.

Tras enfatizar que el kirchnerismo «no tiene autoridad financiera ni moral para hablar», remarcó que el término a 100 años tiene una justificación: «No puedo concentrar todos los vencimientos de deuda en un mismo plazo, hay que diversificar plazos, tasas y monedas.» «Desde el sentido común me cuesta entender que 7,90% sea considerado una tasa alta», añadió el ministro, para quien «entre los especialistas en finanzas hay unanimidad en que han sido una transacción espectacular para el país».

En esa línea, sostuvo que «la controversia se produce más en las radios y en los canales. Ahí la mayoría de los que opina tiene un sesgo político. Este es un tema ideal, fácil, para embarrar la cancha. La misma gente que mentía cuando era gobierno en temas que eran fácilmente comprobables como la inseguridad, que era una sensación, que no teníamos pobres y no teníamos inflación».

«La misma gente que le pagaba 15% a Venezuela, las tasas más altas que se han pagado voluntariamente, critica a este Gobierno, que ha logrado bajar las tasas de financiamiento a las tasas más bajas de la historia», reforzó.

El titular de Finanzas remarcó que Cambiemos eligió el «camino del gradualismo por dos razones obvias. Una porque hay una realidad social en la Argentina que no se puede ignorar, heredamos un país con 30% de pobreza, gente que hace un esfuerzo inhumano por llegar a fin de mes».

«Si nosotros tomáramos medidas de shock para reducir cuatro, cuatro puntos y medio para reducir el déficit en un año, tendríamos que tomar medidas que irremediablemente afectarían fuertemente la inversión pública y el consumo. Entonces en vez de estar creciendo al 3% como vamos a crecer este año, tendríamos un crecimiento negativo de 4% o 5%, lo que a la vez generaría una menor reducción y sería durísimo para toda la gente, sería un desastre», explicó.

Según Caputo, «de esta manera vamos bajando paulatinamente el déficit al tiempo que vamos creciendo. Podemos hacerlo porque lo podemos financiar, porque la previsibilidad que hemos generado nos permite financiar esta transición».

Fuente: Agencia Diarios y Noticias (DyN)