congreso-voto-eelctronicoEl oficialismo de la Cámara baja logró emitir dictamen para el proyecto de reforma electoral que establece, entre otras cuestiones, la boleta única electrónica y la paridad de género en las listas. Tras conseguir el apoyo del Frente Renovador y del Bloque Justicialista, sería debatido en el recinto recién a mediados de octubre.

Tras cuatro horas de debate en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia, y Presupuesto y Hacienda -todas presididas por Cambiemos-, el oficialismo de la Cámara de Diputados alcanzó el dictamen para el proyecto de reforma electoral que establece, entre otras iniciativas, el voto eletrónico y la paridad de género en las listas.

Con unos pocos cambios al texto original, el macrismo consiguió el favor del Frente Renovador que conduce Sergio Massa y del Bloque Justicialista que encabeza Diego Bossio. De esta manera, el proyecto está en condiciones de ser debatido a partir de la próxima semana en el recinto de la Cámara, aunque fuentes del interbloque oficialista anticiparon que el debate recién se daría el miércoles 19 de octubre, una vez que esté avanzada la negociación por el Presupuesto 2017.

Además del dictamen del oficialismo, que por pocas firmas de diferencia se convertiría en el de mayoría, el resto de los bloques tienen tiempo hasta mañana a las 10 para presentar sus disidencias al de Cambiemos o sus propios dictámenes.

El dictamen elaborado sobre el texto del Poder Ejecutivo contempla la implementación de la boleta única electrónica a partir de 2017. También se incluyó la paridad de género en las listas electorales, cuestión que no contemplaba la iniciativa enviada por el macrismo.

De acuerdo con la iniciativa y según se acordó, la boleta electrónica se implementará de una sola vez en todo el país en el próximo turno electoral, tal como lo impulsó el proyecto enviado por el gobierno nacional, y no de manera gradual como reclamaban algunos bloques opositores, e incluso algunos macristas en la discusión puertas adentro del bloque.

Otro de los puntos centrales sobre los que se discutió hasta anoche a última hora fue la decisión de dejar finalmente en manos de la Cámara Nacional Electoral (CNE) el control del escrutinio provisorio, que terminó de acordarse anoche en un encuentro del que participaron el presidente de la CNE, Alberto Dalla Via; el vice, Santiago Corcuera; el ministro de Modernización, Andrés Ibarra y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez.

El acuerdo con los bloques opositores calificados por el oficialismo como “dialoguistas”, entre los que se encuentra el FR de Massa y el BJ de Bossio, fue clave ya que le permitiría a Cambiemos reunir la mayoría especial de 129 votos afirmativos en el recinto de la Cámara para lograr la aprobación de la iniciativa.

Esa cantidad, la mitad más uno de los 257 integrantes totales de la Cámara, es la exigida por la Constitución nacional para la aprobación de proyectos de índole electoral.

También, la iniciativa propone modificar las PASO y establece que sólo se podrá participar en la interna de una sola agrupación, es decir que no se podrá votar a una agrupación para la categoría de presidente y a otra distinta para la categoría de legisladores, cuestión que fue criticada por la mayoría de los bloques de la oposición.

Asimismo, establece que en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) ya no concurrirá una fórmula de presidente-vice y sólo se presentará un precandidato a presidente, quien elegirá su candidato a vice dentro de las 48 después de realizados esos comicios.

Por su parte, el Frente para la Victoria-PJ rechazó de plano el texto y a través del diputado por Entre Ríos, Juan Manuel Huss, advirtió que la iniciativa “puede ser una reforma electoral pero no política” y puso de relieve que el voto electrónico “está en retroceso” en el mundo, al afirmar que “estamos hablando de un fetichismo de la tecnología. En 10 años va a estar en desuso, es una cuestión de coyuntura”.