La fiscal Sabrina Namer apeló hoy ante la Cámara Federal de Casación Penal la absolución de todos los imputados en el juicio por el pago de sobornos en el Senado para la aprobación de la ley de Reforma Laboral en abril del 2000, entre ellas la del ex presidente Fernando de la Rúa.

Fuentes judiciales indicaron que la representante del Ministerio Público sostuvo que la decisión del Tribunal Oral en lo Federal 3, que eximió de responsabilidad a los imputados, constituye «una sentencia absolutamente arbitraria e infundada».

Las fuentes dijeron que la sentencia del Tribunal 3, integrado por Miguel Pons, Fernando Ramírez y Guillermo Gordo, también fue apelada por la Oficina Anticorrupción, que actuó como querellante en el juicio.

Luego de más de un año de debate oral y público, en diciembre último el Tribunal 3 absolvió a De la Rúa, al ex jefe de la SIDE Fernando de Santibañes, a los ex senadores Augusto Alasino, Alberto Tell y Remo Costanzo, y al «arrepentido» ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto.

También estuvieron sometidos a juicio el ex ministro de trabajo de la alianza UCR-FREPASO, Alberto Flamarique, y el ex senador Ricardo Branda, pero no hubo requerimiento fiscal de condenas contra ellos.

Para la fiscal Namer, los fundamentos del tribunal oral para dictar las absoluciones son «un combo de exageraciones de los errores, omisiones, contradicciones o mentiras de Pontaquarto».

La fiscal sostuvo que los jueces «tiñeron todo de conspiraciones ridículas y valoraron algún que otro elemento de prueba», pero «omitieron entrar a analizar la gran mayoría».

Namer criticó además la extensión del fallo, sobre el que opinó que «se le agregaron cientos de hojas de transcripciones para dar una falsa apariencia de `volumen` que sirviera para encubrir la falta de fundamentos».

Entre la prueba «relevante», que según la fiscal se omitió producir, citó un careo entre un perito y el ex director de Finanzas de la SIDE, Juan José Gallea.

Para la fiscal esa prueba era importante para aclarar quién confeccionó una planilla con movimientos contables que daban cuenta de las salidas del dinero con el que se habría pagado los sobornos por alrededor de 5.000.000 de pesos.

Namer cuestionó que, en cambio, el tribunal dedicó casi un centenar de páginas para evaluar «las nimiedades del relato de Pontaquarto», sobre lo sucedido el 30 de marzo de 2000, día en que hubo una reunión en la Casa de Gobierno entre De la Rúa y senadores, que el ex secretario parlamentario mencionó en su declaración como «arrepentido».

La fiscal manifestó que el Tribunal «olvidó» o «ignoró» otros 23 elementos de prueba sobre la injerencia que tuvo el Fondo Monetario Internacional en la sanción de la ley; y una docena sobre la relevancia que la misma tenía para el gobierno de De la Rúa.

Namer recordó que Silvana Costalonga, ex esposa Pontaquarto dijo, como testigo de la instrucción, que vio el dinero empleado para el pago de las coimas, pero no fue convocada en el juicio.