El director de Planeamiento y Gestión Claudio Mansilla dio detalles de la reglamentación sobre el uso del suelo y las construcciones privadas en la ciudad. El funcionario estaba acompañado por los arquitectos Juan Fussaro, Margarita Guaymas, Hernán Conte y el abogado Luciano López de la mencionada área.

 En principio Mansilla informó a la población y especialmente a los profesionales que tengan relación con la construcción que tendrá plena vigencia la Ordenanza 500/80 que regula el uso del suelo en el Partido de Azul. “Desde que asumimos vemos que nos estamos manejando exclusivamente con excepciones a esta ordenanza. Últimamente estamos dedicados a estas excepciones y nos está consumiendo todo el tiempo; por otro lado esto marca una enorme injusticia”, consignó.

En tanto relató que “sin embargo la ordenanza es vieja, hay situaciones donde estamos impidiendo a algún desarrollador inmobiliario determinada construcción porque se lo impide la norma y hoy se lo podría permitir. Hay que atender a situaciones que cuando hagamos esta nueva ordenanza saldrán sin ningún problema”.

Y agregó que “por ejemplo hay determinadas zonas donde no se pueden construir departamentos, se construyen y cuando descubrís esa construcción clandestina tributa por derecho de construcción, con multas, 1000 pesos que en el primer mes de alquiler lo recuperás”. En este punto remarcó que el área sólo cuenta con tres inspectores y un solo móvil para atender a toda la ciudad.

Además destacó que “esto también empuja el valor de la tierra hacia arriba. Como esa flexibilidad de la norma te permite construir mucho más allá de lo que te tendría que permitir se empujan los precios para arriba. Es uno de los factores por los cuales a las clases más baja se les hace difícil acceder a un lote para poder edificar su vivienda”.

Respecto a la necesidad de modificar la ordenanza expresó que “son muchas, sobre todo las zonas urbanísticas; hay una zona de ensanche urbana que actualmente debería ser incorporada, hay bandas circulatorias que las tenemos que modificar porque han quedado en desuso o debemos hacer nuevas porque se crearon nuevos polos comerciales. También hay que modificar lo relativo al patrimonio arquitectónico que hoy está sólo salvaguardado por edificios aislados. Con la nueva ordenanza ese patrimonio debe quedar salvaguardado por zonas”.