Hay preocupación en 25 de Mayo por la proliferación de piletas, el lavado de veredas y derroche de agua, que genera una merma en la presión y el constante funcionamiento de las bombas y pozos de agua.

«El consumo es excesivo y se gasta mucho más que otros años. Estamos cumpliendo bien, pero con todas las bombas trabajando sin parar. Eso implica un riesgo porque no solo la bomba sufre, sino el pozo porque no podemos dejar de usarlo. Si queremos cantidad y calidad, debemos parar, porque puede llegar un día en que no tengamos buena cantidad», dijo el director de Obras Sanitarias, Jorge Raposo.

El inicio de 2012 ha sido «de un gran consumo» y «el problema más grande es la recarga. 25 de Mayo se carga por agua de lluvia, estamos en la mitad de la media anual, eso hace que las vertientes se vayan más abajo, a lo que sumamos un consumo que cada día es mayor. Estamos complicados, pero aún no hemos tenido problemas serios», explicó Raposo sin descartar posibles inconvenientes, “ si seguimos así puede fallar una bomba o romperse algún equipo».