La comisión directiva de la Sociedad Rural de Roque Pérez, que preside Domingo Mangas, en la habitual reunión que realiza con los delegados de los diversos cuarteles del distrito, ofreció una cena despedida a las autoridades gubernamentales que dejan sus funciones el próximo 10 de diciembre.

Se encontraban presentes el intendente Hugo Pablo Oreja, la Secretaria General Mónica Noemí Forastieri, el Delegado de la localidad de Carlos Begueríe y el Inspector General Jorge Zara, miembros de la comisión directiva ruralista y algunos socios.

Un encuentro cordial, donde no faltaron recuerdos de hechos sucedidos durante los últimos ocho años de la gestión del Intendente Oreja y también de los desacuerdos que hoy pasan a ser anécdotas. Hubo discursos y Mangas hizo entrega de un presente al Jefe del Ejecutivo.

Ante el inmediato retiro de Oreja, el vínculo con la Sociedad Rural ha sido aceptable y óptimo, cuando en pleno litigio con el campo el propio jefe comunal «se plantó» ante un Ministro de la Nación y pronunció la frase conocida por todos, «jamás vi al campo como un enemigo», que luego ante algunos hechos sucedidos, se atribuyó que tuvo sus costos por haber dicho lo que pensaba y estaba convencido.

Vale recordar que Mangas dijo en 2010, durante la 24ª Exposición de Ganadería, Industria y Comercio, que «esta Sociedad Rural, desde su lugar de participación e integración en la comunidad, trabaja día a día en busca de soluciones a las inquietudes que nacen desde su seno y de las presentadas por sus socios e interrelaciones afines. Lo hace a través del diálogo con los distintos funcionarios o creando ámbitos para que el asociado pueda satisfacer sus necesidades de información, trámites, gestiones que se pueden realizar por ejemplo a través de la Subcomisión de Delegados viales de los distintos cuarteles del partido que periódicamente se entrevista con las autoridades municipales, ente de vacunación de aftosa y brucelosis, marcas y señales, bolsa de trabajo, recepción de correspondencia y encomiendas, sellados de contratos, seguros, plaza de estacionamiento, balanza pública, corrales, salón social, etc. Todo a disposición del socio y lo más importante es estar a la escucha de todas sus inquietudes. El tiempo y la historia pondrán a cada uno en su lugar. El sector agropecuario lucha por el suyo, porque es su convicción que ocuparlo es generar riqueza y bienestar para toda la población argentina y para todos aquellos que la demanden». Este párrafo sintetiza el rumbo por el que caminan los ruralistas y la gestión orejista.