La Ruta Provincial nro. 51 ha sido noticia en más de una ocasión por accidentes fatales que se cobraron la vida de varias personas. Los vecinos de las distintas ciudades por donde pasa la vía reclaman en conjunto con los intendentes por obras y mejoras. Y estos pedidos a veces suben de tono, a tal punto que el ministro de Infraestructura Alejandro Arlía protagonizó polémicos episodios en el marco de este tema. A un mes de un importante anuncio de una inversión cercana a los 30 millones de pesos, Letra P consultó a jefes comunales de la zona para conocer el estado de las obras, que avanzan a paso muy lento, aunque oficialmente se reconoce que “van bien”.

“Rompí dos llantas la semana pasada en la ruta”, comenzó respondiendo el intendente de General Alvear, Alejandro Cellillo, al llamado de Letra P. Así, pintó un panorama que es compartido por muchos de los jefes comunales que gobiernan los distritos atravesados por la vía. “Estamos viendo un deterioro más generalizado y extenso de la ruta, y por más que se hacen algunas reparaciones, evidentemente faltan tareas de fondo. Eso es lo que toda la región está esperando”, agregó.

Es que la ruta 51 es otra de las tantas bonaerenses que reciben las críticas de quienes la transitan, y los reclamos de los intendentes giran en torno a esa realidad. “Hay tramos de la ruta que son más peligrosos y riesgosos que otros; entre Alvear y Saladillo, especialmente es uno de ellos”, agregó Cellillo, quien al momento del llamado advirtió que “recién estaba sonando la sirena de los bomberos acá por la ruta, y muchas de las veces que pasa eso es porque tenemos que lamentar accidentes. En los últimos tiempos nos han costado muchas víctimas humanas”.

Esas muertes aún se siguen lamentando, y a pesar del reclamo por mejoras y obras, la cuestión viene muy lenta, hoy por hoy en el marco de una Provincia que por momentos hace magia para conseguir financiamiento. A pesar de esto, desde el ministerio de Infraestructura se mostraron optimistas y confiaron que los trabajos pautados se están llevando a cabo dentro de los plazos establecidos. “Ojalá fueran mucho más rápido, pero van al ritmo que se puede y van bien”, aseguraron.

Eso, teniendo en cuenta el anuncio de hace 1 mes de Alejandro Arlía, que viajó hasta Olavarría para reunirse cara a cara con los vecinos que protestaban por viejos trabajos prometidos. Allí, habló de la realización en tres etapas de obras sobre la ruta equivalentes a 29 millones de pesos. “Las primeras etapas se empezaron por tramos, como todo”, le explicaron a este portal desde el gobierno provincial.

Lo cierto es que la lentitud de los trabajos aún pone nerviosos a los intendentes de la zona, que continúan reclamando por las mejoras. “Particularmente en nuestra región se ha hablado de que se van a ensanchar las banquinas, a hacer bacheos, pero lo que deberían hacerse son obras de fondo y además acompañarlas con un adecuado control de carga”, comentó Cellillo, y además anticipó que “nosotros firmamos un convenio con las municipalidades y vamos a hacer operativos de control de peso rotativos con una balanza móvil acá y en los partidos vecinos”. Esto comenzaría en breve.

El intendente de Alvear el año pasado generó una polémica al instalar carteles indicativos en las cercanías de la ruta advirtiendo que el camino era peligroso, para que la gente circule con precaución. “Después de eso me retaron desde Provincia”, se lamentó, pero aclaró que “los carteles están aún -están en la ruta 61, que es la que hace el acceso entre la 51 y nuestra planta urbana-. Eso cayó en la Provincia un poco mal”. “En el año 2009, particularmente en ese tramo la Municipalidad hizo un acuerdo con Nación para reasfaltarla. Después hubo una caída en los valores y un atraso en el pago de los certificados y determinó que la empresa se retirara de la obra, así que en este momento está sin asfaltar; faltan asfaltar alrededor de 2 km y reasfaltar todo el resto. De Nación nos mandaron a ver si Provincia aceptaba realizar una modificación en la obra y hoy estamos esperando la contestación”, detalló el mandatario radical.

A pocos kilómetros de Alvear se encuentra Saladillo, y su intendente también espera por las obras. Carlos Gorosito, también en diálogo con este portal advirtió que “la ruta está en un estado precario, con falta de mantenimiento y control, y que además se ha cobrado muchas vidas”. “Hace mucho tiempo se hizo una repavimentación después de muchos años de trabajo. Pero actualmente y por falta de mantenimiento, la ruta está totalmente deteriorada”, agregó.

“Yo sé que son inversiones muy importantes pero hay que tomar cartas en el asunto de manera urgente. Acá hay que pensar un plan director y estratégico vinculado con el mantenimiento de todas las rutas provinciales. No solamente es la 51 sino otras que están en estado similar”, analizó el jefe comunal.

Los trabajos que comenzaron a hacerse sobre el camino “no son para hacer la ruta de nuevo”, le explicaron a este medio desde Infraestructura. Así, recordaron que las obras llevan mucho tiempo y que se realizan en distintas etapas, siguiendo las indicaciones de Arlía hace un tiempo, que explicó que “nosotros tenemos que lograr en primer lugar corregir la carpeta asfáltica y esto es algo que vamos a encarar de cortísimo plazo. Lo primero que vamos a hacer es eliminar todas las ondulaciones. Luego se hará una base granular y un bacheo superficial y profundo”.

Aquel anuncio fue hecho días después del cruce que el mismísimo ministro protagonizó vía Twitter con el intendente de Olavarría, José María Eseverri. “La Ruta 51 es un desastre y ya se nos mató un vecino. Necesitamos q atienda a los vecinos. Ud está ocupado armando un acto para el 21”, le dijo el mandatario massista, a lo que el ex titular de Economía le retrucó que “mezclar la tragedia de una persona, con un acto político q te desagrada, muestra el grado de bajeza al q estas acostumbrado”. “La diferencia entre vos y los intendentes es q nosotros rendimos cuentas ante nuestros vecinos q nos votan. A vos nadie te votó”, siguió Eseverri, y Arlía concluyó: “La diferencia entre vos y yo, es tan evidente que no me merece más comentarios. Casi que no vale la pena ni contestarte. Sos un berreta…perdón: quise decir veleta. De la Ruta 51 me estoy ocupando”.

Hoy, los intendentes continúan a la expectativa de esos trabajos, mientras que desde el gobierno provincial comunican que se están llevando a cabo, muy lentamente, pero a paso firme. “Van bien”, intentan tranquilizar.