Tanto el presidente del Colegio, Aníbal Fortuna, como su comisión directiva, son fuertemente criticados. A Fortuna se lo acusa de aprovechar su condición de presidente con fines lucrativos.

Profesionales del mercado inmobiliario platense irán a las urnas para elegir a las nuevas autoridades del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial de La Plata con, hasta el momento, dos ofertas electorales: el actual y cuestionado oficialismo encabezado por el martillero Aníbal Fortuna y la oposición que se encolumnará detrás de Mirta Líbera y equipo, en la lista “Unidos por la Profesión”.

En rigor las elecciones deberían haberse desarrollado en 17 de marzo de 2020, pero por la situación de aislamiento social (ASPO) se postergó para el 15 de abril de ese año y luego se suspendieron hasta nuevo aviso en el marco de una resolución del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, que tiene vigencia hasta el 9 de marzo próximo.

La entidad es presidida desde hace 16 años por Aníbal Fortuna, quien en las últimas elecciones de 2016 se impuso en un proceso eleccionario que estuvo marcado por las graves acusaciones de la oposición.
En ese turno electoral, luego de 12 años de urnas guardadas, el candidato opositor propuso que los directivos vivan de su profesión y no de la institución, iniciativa que fue tomada como una acusación por el actual oficialismo.

Sobre la gestión Fortuna existen muchas críticas, como la falta de reacción en el 2019, un año en el que la devaluación y la falta de crédito golpearon de lleno al sector. Además, fue denunciado públicamente por difamar a una empresa inmobiliaria que tiene varias oficinas en La Plata y genera empleo para decenas de martilleros.

En 2020, en plena pandemia, los martilleros también vieron es escasa reacción de sus autoridades, con una clara inactividad en búsqueda de consensos con la Provincia en la gestación de ayudas hacia el sector. Pese a esto, algunas inmobiliarias en soledad y sin articulación con el Colegio lograron superar el año pasado y hasta lograron récords en sus operaciones.

Los profesionales matriculados deben pagar una matrícula anual que es administrada por las autoridades colegiales, quienes están exentas de controles del Estado. Solo rinden cuenta a sus afiliados. El actual nivel de representación de los dirigentes del sector se debilita con el paso del tiempo. Basta analizar la conducción política del colegio platense en el que se notara una baja renovación de autoridades desplazada por una rotación de nombres que se repiten desde hace más de una década.

Mirta Líbera, la candidata que encabeza a la oposición señaló que en estos 16 años de gestión “la conducción se ha manejado siempre de la misma manera, mientras que el mundo y el mercado han cambiado, y siguen cambiando. Debemos aggiornarnos”.

CARGOS, NEGOCIOS Y PODER

Voces del mercado inmobiliario consideran que el actual titular de la entidad estaría aprovechando su condición de presidente con fines lucrativos.

Desde el año 2016, sería vicepresidente de la sociedad que controla la empresa Garantías Inmobiliarias Sociedad Anónima (GISA), que precisamente se dedica a ofrecer garantías inmobiliarias a aquellos locatarios que no las posean. Sus servicios son promovidos por todos los colegios de martilleros de la provincia de Buenos Aires, con el impulso de Fortuna.

El polémico dirigente supo probar suerte en la arena política tradicional. En las PASO del año 2013 encabezó una lista de precandidatos a concejales acompañando la candidatura a diputado nacional del empresario colombiano Francisco De Narváez.

En los pasillos de la política se da por cierto que Fortuna sería también quien presentó a Sergio Massa a los hermanos Adrián y Sergio Schwartz, quienes entre otros fueron procesados por el proyecto inmobiliario «Colony Park» en Tigre, denunciado por generar graves daños al medio ambiente.