Durante el fin de semana, la Municipalidad de Azul comenzó a desarrollar un operativo domiciliario de detección de posibles casos sospechosos de COVID-19.

En este sentido, se realizó el rastreo casa por casa a los efectos de detectar precozmente personas que presenten síntomas compatibles con la enfermedad o que sean contactos estrechos de pacientes positivos.

Al respecto, la directora de Atención Primaria de la Salud Adriana Scalcini resaltó que “la implementación de esta estrategia territorial de rastreo domiciliario nos permite controlar rápidamente los focos y disminuir la transmisión y propagación del virus”.

“A través de este trabajo, podemos detectar oportunamente a los vecinos que deben ser testeados a través del hisopado para la confirmación del virus o aquellos que deben realizar aislamiento preventivo y oblogatorio”-detalló.

Asimismo, Scalcini señaló que para llevar adelante la actividad se conformó un grupo de trabajo entre personal municipal y voluntariado coordinado por las áreas de Epidemiologia y Atención Primaria de la Salud de la Municipalidad.

Las consultas a los vecinos se hacen en la puerta de la vivienda y los encuestadores aplican todas las medidas sanitarias de prevención que se requieren en el contexto de la pandemia; es decir, distanciamiento social, utilización de alcohol en gel y uso de barbijo, máscara, guantes y camisolín.

Acerca de la labor emprendida, el director de Delegaciones Gastón De Dominicis relató que “esta mañana nos reunimos en la Delegación y desde allí partimos con un grupo de 20 voluntarios para realizar domicilio por domicilio la detección precoz de síntomas y contactos estrechos de casos positivos”.

El funcionario adelantó que el rastreo se realizó durante todo el fin de semana y principios de esta y de ser necesario “Otra vez la Delegación será el punto de encuentro y desde ahí saldremos por otras cuadrículas y sectores de la localidad”-expresó.

“Mientras tanto, en el Hospital Casellas Solá el equipo de salud local y su directora Belén Di Cataldo junto a profesionales del área de Epidemiología trabajaban sobre los contactos estrechos de cada uno de los positivos que se registraron ayer y se hicieron nuevos hisopados”-enfatizó De Domicis.

En este marco, resumió que “actuamos en una estrategia de contención y detección en forma precoz de síntomas y casos que implica aislamiento, rastreo y testeo”.

Controles y desinfección

Desde el viernes, la localidad retrocedió a una etapa de aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Por ello, junto al personal de la Subcomisaría de Cacharí se trabaja para controlar el cumplimiento de la medida. Este último desarrolla además el control en el puesto de acceso a la localidad. Por su parte, empleados de la Delegación junto con Bomberos Voluntarios de Cacharí hacen lo propio en el sector de las vías de la ferrocarril donde se verifica la entrada y salida a la zona rural.

Cabe señalar que también se tuvo la colaboración de Bomberos Voluntarios en la desinfección de los sectores de la localidad con mayor tránsito.

Fuente: Municipio de Azul