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Un sondeo del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom) reveló que se registra una caída de 32,4 por ciento en las reservas de espacios gastronómicos y salones de eventos para fiestas de fin de año, en relación a las concretadas a fines del año pasado.

El presidente del organismo, Miguel Calvete, indicó que gran parte de las empresas públicas y privadas decidieron optar este fin de año por “modificar los espacios y el tipo de celebración para abaratar costos”.

“Tanto en las grandes empresas como en las pymes se redujeron en un 32,4 por ciento las reservas en espacios gastronómicos y en salones de eventos, en referencia a los concretadas a fines de 2015”, sostuvo Calvete en un comunicado.

El directivo detalló que el trabajo se llevó a cabo durante las últimas dos semanas sobre un total de 156 pequeñas y medianas empresas, sobre unas 74 compañías (nacionales y extranjeras) y en unos 128 restaurantes y espacios de eventos en el ámbito geográfico de la Capital Federal, Gran Buenos Aires y Rosario.

Además, en las mismas regiones se encuestó en vía pública a unos 964 trabajadores del ámbito público y privado y se obtuvieron datos oficiales provistos por fuentes de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra).

El estudio de Indecom arrojó que “sobre ese 32,4 por ciento, un 23,1 reconoció que este año utilizarán sus propias salas de reuniones o espacios verdes para agasajar a sus trabajadores” y “el 9,3 restante confirmó que decidieron suspender sus habituales festejos por la crisis que atraviesan sus firmas”.

Por su parte, Calvete afirmó que entre quienes decidieron sostener las celebraciones, “el 74,2 por ciento reconoce que será mucho más austera que en años anteriores, incluyendo menús más económicos, siendo más bajos en calidad o más reducidos en cantidad, pero que sostendrán los sorteos y los obsequios para sus empleados”.

En tanto, el 25,8 por ciento aseguró que “la oferta gastronómica será igual pero que redujeron notablemente los regalos o directamente los eliminaron de la celebración”.

En el caso de las reuniones que habitualmente se organizan entre compañeros de trabajo, la medición arrojó que “este año, allí la reducción de reservas trepa al 43,6 por ciento de los casos consultados, de los cuales, el 84,3 afirmó que decidieron optar por reunirse en las casas particulares y el 15,7 por suspender esos encuentros”.

Sobre ese total, el 61,1 por ciento modificó sus hábitos por el aumento de precios de los locales gastronómicos y el 38,9 para utilizar ese dinero en otra cosa, también debido a la caída del poder adquisitivo de sus salarios”.

En ese sentido, el trabajo arrojó que “esa decisión de las empresas y empleados tiene asidero, siendo que el alquiler de los espacios de eventos registró un incremento interanual promedio del 32,3 por ciento y los menús gastronómicos treparon hasta un 54,3 más que hace 12 meses”.

Finalmente, Calvete afirmó que “si bien se pueden registrar cambios durante los próximos 15 días, ligados al pago del bono y del aguinaldo, la proyección es irremontable y el balance de reservas será notablemente inferior al de los últimos cinco años”.

FUENTE: DIB