Durante la jornada de ayer en Cacharí, la municipalidad Azul desarrolló un nuevo operativo domiciliario de detección de posibles casos sospechosos de COVID-19.
Al respecto, se realizó el rastreo de viviendas asignadas a los efectos de detectar precozmente personas que presenten síntomas compatibles con la enfermedad o que sean contactos estrechos de pacientes positivos.
En este sentido, el equipo de trabajo estuvo conformado por enfermeras, agentes sanitarios y promotores de salud, coordinados por las áreas de Epidemiologia y Atención Primaria de la Salud de la Municipalidad.
Como en ocasiones anteriores, las consultas a los vecinos se hicieron en la puerta de la vivienda y se aplicaron todas las medidas sanitarias de prevención que se requieren en el contexto de la pandemia; es decir, distanciamiento social, utilización de alcohol en gel y uso de barbijo, máscara, guantes y camisolín.
Al respecto, la directora de Atención Primaria de la Salud Adriana Scalcini indicó que “enviamos al equipo de Azul para acompañar, ayudar y fortalecer al grupo que está trabajando en Cacharí y poder recolectar la información necesaria que nos permita hacer un cierre al nexo epidemiológico”.

Fuente: Municipalidad de Azul